sábado, 15 de diciembre de 2012

Al fin de la censura



 La señal vuelve a su cauce. Así lo ha ratificado el Tribunal Supremo dando la razón a Acció Cultural per el País Valencià. Con lo cual, la televisión autonómica, TV3, podrá emitir de nuevo su señal dentro de los límites de la Comunidad Valenciana. Los repetidores de señal, como el instalado en Chiva, volverán a funcionar y harán llegar la información y la programación, de una televisión pública de calidad, a los ciudadanos valencianos.

Durante el mandato del Partido Popular de los últimos años se han sumado bastantes esfuerzos para crear una barrera cultural entre lo catalán y lo valenciano. El miedo ante la amenaza del influjo de ideas desde la frontera oriental, ha traído de cabeza al principal dirigente del partido popular, Francisco Camps, que ha llegado hasta el punto de cerrar todos los grifos posibles que pudieran derrumbar la barrera cultural impuesta. Así, se adopto la postura entorno a la retrasmisión pública catalana en el territorio valenciano, y de esta manera, también se sufragaron decenas de campañas para diferenciar e intentar separar un territorio de otro.

El gran error de esta política de represión es el limitar la libertad informativa de la sociedad. En un país donde la democracia es la bandera más preciada de la nación, nadie tiene la autoridad suficiente para determinar el producto que debe nutrir al consumidor. Pero Francisco Camps fue hábil, como siempre lo es moviendo los hilos, y atajo el problema acusando a la compañía que retransmitía la señal de TV3 de llevarlo a cabo de forma clandestina. Con esta  argucia ha intentado ocultar su deseo por dejar de lado aquellos ideales que no interesaban a su gobierno y ha conseguido que los ciudadanos valencianos hayan dispuesto de varios canales menos en el moderno TDT. Una vez más ocultar la posibilidad de hacer llegar otra corriente de pensamiento ha sido el bien más preciado de un partido político. Otra vez más, dejar de lado lo que piensan los demás y calificarlo de malvado se ha convertido en el poder más eficaz en la separación entre territorios.

Negar la posibilidad de conocer un bien determinado ataca a la propia libertad del ser democrático. Privar de TV3 a toda una población durante cuatro años, es de alguna manera, arrebatar a los ciudadanos un medio de culturización de su propia cosecha. Era inusual encontrar en la guía televisiva canales o señales provenientes de otros países, censurando a la vez, de forma injusta, un medio comunicación del mismo territorio.

Aprender del vecino no debe de estar nada mal. Cuantos más influjos de cultura se aporten al ser humano más capacidad de elección y de objetividad podrá llegar a tener. Puede ser una buena forma de hacerse conocer y de entenderse mejor, es más fácil con la comunicación como herramienta. Bueno, y principalmente, TV3 es un modelo ideal de televisión pública donde prima la objetividad, podría ser un ejemplo a seguir por RTVV. Cuatro años sin este canal, que extraño. Será porque RTTV es la mejor arma propagandística del P...





No hay comentarios:

Publicar un comentario