miércoles, 22 de mayo de 2013

La batalla de nuestra vida


Todo el año siendo el mejor para no llegar. Todo sufrimiento y sacrificio para nada. Duros e intensos días de trabajo para luego no alcanzar la meta. ¡Y vaya meta!. La final de la Champions League. El alemán, Mario Götze, se la pierde por una lesión muscular. El muslo izquierdo del exGolden Boy se desgarró durante el encuentro que les enfrentaba al R. Madrid en las semifinales de la máxima competición. Sin duda una gran desilusión para el joven futbolista, que ve como todo se va al traste en el momento cumbre. Sí, el momento cumbre, ese momento en el que crees que lo tienes todo controlado, y en el momento que te distraes, ¡zas!, lo has perdido todo.

Esto suele pasar, cuando menos te lo esperas, pero suele pasar. Trabajas con ilusión, esmero y sacrificio para conseguir llevar tu embarcación a buen puerto, y cuando la orilla está a la vista algo pasa. Algo imprevisible, inesperado pero algo ocurre que cambia tus planes. Precisamente esto es lo que le ha pasado al jugador del Borussia de Dortmund. Bueno del Borussia o del Bayern, no sé donde clasificarlo para ser políticamente correcto. Pero la casualidad ha querido que la final que el “10” se va a perder sea contra su futuro equipo. Si, el Bayern. ¿Casualidad o capricho?. Dejémoslo a su libre interpretación.

Lo verdaderamente importante es que en uno de los momentos más importantes de su carrera futbolística, Götze ha tropezado en un extraño obstáculo. Un obstáculo inesperado, aunque inmerecido, inesperado. Y es que nuestras vidas se llenan de obstáculos que irrumpen en nuestro camino de forma casual, fortuita o espontánea. El secreto está en saber cómo sortearlos o esquivarlos, o quién sabe, a lo mejor un obstáculo se convierte en una emocionante batalla. Sí, una espectacular batalla. La batalla de nuestra vida.



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